Sin sal, no hay vida
La sal es uno de nuestros alimentos más importantes y sin ella, la vida no sería posible. En la antigüedad era tan preciada que valía su peso en oro. Aunque hoy ya no sea así, no ha perdido ni un ápice de su relevancia. Cada adulto necesita hasta seis gramos de sal al día y es un elemento esencial de nuestra cocina.
Los consumidores nos fijamos mucho en el aspecto de los productos. Por eso, la sal debe estar libre de cualquier impureza y presentar un color blanco puro.
Usos & Aplicaciones
Según estimaciones, el 70% de la sal de mesa producida en el mundo se obtiene de la sal de roca (halita). La sal de roca a menudo contiene trazas de otras sustancias como anhidrita, yeso, silvita u otros minerales arcillosos. Además, y dependiendo del lugar de extracción, es posible que existan intercrecimientos con minerales accesorios. Para que los clientes queden satisfechos, nos interesa separar precisamente estas impurezas de la halita pura. Por otra parte, los intercrecimientos y el mineral accesorio también pueden causar daños, por ejemplo, en los molinillos de sal domésticos.
Con la sal marina no hay problemas de este tipo, pero sí el de cristales de sal de color discordante que pueden llegar a desagradar al cliente.
Aquí, la tecnología de clasificación MINEXX de Binder+Co ofrece soluciones tanto con luz transmitida como con luz reflejada para generar productos puros. Una alternativa interesante es realizar la clasificación aún en la mina, a fin de acopiar el mineral accesorio in situ y extraer únicamente el producto. De hecho, una de nuestras instalaciones de clasificación de sal de roca se encuentra a 700 metros bajo tierra.
Otro proceso habitual en el tratamiento de la sal es el fraccionamiento, donde nuestra BIVITEC también ha demostrado ser la mejor solución para el cliente. En este contexto, nuestras cribas también trabajan bajo tierra.
En muchos casos, las sales requieren un proceso de secado para que queden sueltas. Especialmente cuando se trata de estas aplicaciones, está predestinado el uso de secadores de lecho fluidizado. Con nuestro DRYON, la potencia térmica necesaria se reduce a un mínimo y, al mismo tiempo, se obtiene un producto homogéneo tras un proceso de secado cuidadoso.


